
A
finales de los años 40 en la Parroquia El Salvador del Mundo, Santo Tomás entre Peñón
y Arzobispo, Cerro, La Habana, se formó una algarabía enorme entre los niños de
la barriada. Todo se debía a un bautizo más en la parroquia donde hicimos la
primera comunión, donde jugabamos cancha y donde hicimos los pininos de lucha libre que
nos condujo a campeón juvenil. El mentor de toda la fiñería y pastor del lugar era un
sacerdote, luego cardenal, que inspiraba aprecio y respeto mientras compartía su
tiempo con cuanto interesado hubiera en practicar deportes. Alfredo Muller San Martín uno
más de los jovenes del barrio era el sacerdote cubano por excelencia. Aquel anocher
pocos de los muchachos presentes notaron que el padrino, el encargado de tirar
centavos como manda la tradición, era nada más y nada menos que el futuro astro del cine
mexicano, Jorge Negrete. La iglesia que albergó la tropa 8 de los Boys Scouts of
América, pequeña, sencilla pero con un sabor a realeza como solamente una estructura del
Cerro pudiera causar y que tuvo de Vicarios y sacerdotes a miembros del clero que se
convirtieron en obispos; Balandrón Valdés y Eduardo Boza Masvidal fueron Vicarios de la
pequeña parroquia, de parroco tuvo al futuro obispo Petit Vergel, como sacerdote al
futuro obispo Damaso Ruiz Rodríguez. Este local representativo de lo que en un tiempo fue
el magnífico barrio del Cerro, ha visto a varios personajes, bravos amén de famosos,
recibir las aguas sagradas en ese recinto. Entre ellos; Angel Laborde y Perera estudiante
de medicina fusilado el 27 de noviembre del 1871, Oswaldo Payá Sardiñas lider de la
disidencia y promotor del proyecto Varela, Epifanio Montané Dardé presidente 1922-1936
de la Sociedad Antropológica de París, José María Alfredo Aznar López antiguo
presidente del gobierno español entre el 5 de mayo de 1996 y el 17 de abril de 2004, por
el Partido Popular y mi hija Carmen Dulce Zayas Ramirez Dorchak SPHR, N P del Estado de
Texas.
|